2/18/2006

HISTORIA RESUMIDA DEL SOUTHERN ROCK 2ª PARTE






Los 80

Me imagino que muchos tendréis en mente lo que triunfaba en esta década, mitificada por unos, y denostada por otros. La música se radicalizó en dos corrientes principales. Por un lado estaba el pop y allegados, y por otro el hard rock y el heavy metal, en el que se metía a cualquier grupo que metiera guitarras fuertes en sus canciones. Etiqueta, la de heavy, que si bien a muchas bandas las salvó de la quema, y les hizo conservar una base de fans, también fue un san benito que les impidió atraer a un público que rechazaba dicha etiqueta, pero que les hubiera escuchado si se hubiera olvidado de prejuicios idiotas, y se hubiera dado cuenta de que bandas como Meat Loaf, Whitesnake, o AC/DC, por nombrar unos pocos ejemplos, eran rock'nroll más que otra cosa. Y como esta fue la década del heavy metal por excelencia, las bandas sureñas que triunfarían, serían las que de alguna manera, adaptaban su sonido a lo que se llevaba, además de compartir la actitud de las bandas hard y metaleras. Y entre estos grupos destacaron con luz propia los magníficos Blackfoot y los no menos grandes Molly Hatchet. ambas bandas, procedentes del mismo lugar que Lynyrd Skynyrd: Jacksonville, Florida.

La historia de Blackfoot, a grandes rasgos, se remonta a finales de los 70, cuando el ex batería de Lynyrd Skynyrd, Rick Medlocke, nieto del músico bluegrass, Shorty Medlocke, decide unir fuerzas, esta vez como guitarrista y cantante, junto a dos nativos Creek norteamericanos, llamados Greg T. Walker, como bajista, y Jackson Spires, como batería, y el otro guitarrista, Charlie Hargrett. Influenciados tanto por los grandes de la música sureña, como por bandas británicas como Free, y afilando su sonido en consonancia con las bandas heavies de la época, con las que comparten escenario en montones de festivales, tanto en USA, como en Europa, demostrando ser un huracán en escena, como así lo demuestra su directo "Highway Song- Live", graban una colección de cinco impecables discazos, que no deberían faltar en la estantería de todo amante del rock más puro y sincero, y que son "No Reservations", "Flyin' High", "Strykes", "Tomcattim" y "Marauder", mas el directo antes mencionado, como broche de oro a su mejor época. Luego, por desgracia, la manía que les entró a muchos, a mediados de los 80, de adaptarse a AOR, con fatales resultados, en la mayoría de los casos, también les llegó a ellos, grabando dos discos, que la verdad es que dejan bastante que desear, a los que no ayudaba ni siquiera la incorporación del ex Uriah Heep, Ken Kensley a las teclas, y que provocaron la estampida de casi todo el grupo, dejando a Medlocke acompañado para su tercer engendro, de Mother Finnest casi al completo. Una buena banda integrada por músicos de color, que ya mezclaba el metal con el funk, años antes que Living Colour, pero que eso no es lo que uno espera de Blackfoot, la verdad. Cuando la banda casi estaba en vías de extinción, el rubio guitarrista, intentó resucitarla en varias ocasiones, grabando algunos discos en plan, intento de vuelta a las raíces, pero la magia ya había desaparecido. Hasta que sus viejos compis de Lynyrd Skynyrd, le ofrecieron volver a la banda, esta vez a la guitarra, contribuyendo a revitalizar la música de la nueva formación de dicho grupazo. Los otros blackfoot, habían seguido manteniendo discretas carreras musicales, el bajista con sus discos de música étnica de los nativos americanos, y el batería con su grupete Southern Rock All Stars, en el que colaboran gente de Radio Tokio y Molly Hatchet, hasta que decidieron volver a juntarse hace poco para hacer algunos festivales. Por desgracia, Jackson Spires no pudo disfrutar de las buenas críticas que obtuvo su actuación en el Sweden Rock Festival del 2005, ya que fallecería poco tiempo antes, teniendo que reclutar, como batería a un tal Christoph Ullman. El cantante era el ex AXE, bobby Barth, ya que Medlocke se negó a participar en la gira de reunión.

Los otros brutotes, cuyo nombre viene de una chiflada del siglo XVII, que degollaba a sus amantes, debutan en el 78 con su atronador disco de título honónimo, y nos ofrecen a partir de ahí una colección de incendiarios discos de hard rock sureño, del que levanta a un muerto, con portadas muy en consonancia con los tiempos, de guerreros bárbaros y demás parafernalia metálica ilustrada por prestigiosos artistas como Frank Frazetta o Boris Vallejo. si no habéis escuchado pildorazos como "Flirtin' With Disaster", "Beattin' The Odds", "Take No Prisioners" o "No guts, No Glory", ya estáis tardando. Hasta que a finales de la década grabaron su disquito AOR, que hizo que la banda se separase, debido a que su público les dio la espalda. Si embargo, en los 90, la banda resucita, eso sí con muy, muy pocos miembros de la formación original, con el espléndido "Devils Canyon", con el que consiguen hacer que se vuelva a hablar de ellos en los medios. A este discazo, le seguiría otro cambio de formación de la que no queda absolutamente nadie de la original, pero una buena lista de discos en estudio, bastante buenos, que además de no desentonar para nada con sus lps clásicos, suenan mucho más heavies en las guitarras, y más brutos, en definitiva. La banda asienta su base de operaciones en Alemania, donde sus seguidores son legión, y demuestran en sus giras, que están en una forma envidiable. Espero que algún promotor lea esto y les traiga de una vez.

Otras dos bandas contemporáneas de estos dos grupazos, serían Doc Holliday, procedentes de Macon, Georgia, y liderados por el guitarrista y cantante Bruce Brookshire, con una discografía no muy prolija, pero sí bastante recomendable, sobre todo su segundo disco del82, "Rides Again", y su directo "Song For The Outlaw- Live", y los buenísimos Outlaws, liderados por el guitarrista y voceras, Hughie Thomasson, actualmente en los Synyrd. Esta banda, a pesar de nacer en en 66, y publicar su primer disco en el 75, en los 80, se dieron a conocer entre el gran público. Es muy recomendable su directo del 78, "Bring It Back Again".

A mediados de los 80, hubo algo que se dio en llamar "Nuevo Rock americano", en lo que se englobaba a bandas que no tenían mucho que ver entre ellas, como R.E.M. o los Long Raiders. Pero sí que había dos bandas que compartían actitud y sonido, y que sí que hacían rock americano, en el sentido más tradicional. Una era Jason & The Scorchers, banda que mezclaba con gran acierto el country rock con el punk, y cuyo líder Jason Ringenberg, sigue hoy en día en activo, publicando muy buenos discos en solitario. La otra era los increíbles Georgia Satellites, una banda que convinaba lo mejor de Chuck Berry, Lynyrd Skynyrd, los Stones, los Faces, y la Credence, grabando tres discos y un mini Lp, que son tres joyas de aquella década. El mini-Lp se llamaba "Keep The Faith" (nada que ver con el enano de New Jersey), y los tres discos I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E-S de esta formación liderada por los guitarristas Rick Richards y Dan Baird, son "The Georgia Satellites", "Open All Night" y "In The Land Of Salvation And Sin". Por desgracia, les pilló de lleno el éxito de Guns&Roses y demás grupos de la época, y tanto su imagen de rockers sencillotes de toda la vida, como su sonido, no pegaban mucho con lo que se llevaba, y la banda tuvo que separarse. Pero, ironías del destino, cuando el ex Guns, Izzy Stradlin, emprendió su carrera en solitario con los JuJu Hounds, requirió los servicios de Rick Richards, ya que buscaba un tipo de rock más sureño y tradicional, grabando un excelente debut, al que han seguido varios discos en solitario muy recomendables. Cuando tocó por aquí, presentando ese primer disco, fue un concierto memorable. Todavía recuerdo la cara de sorpresa que se le quedó al ex Georgia Satellites, cuando todo un Canciller, coreaba el nombre de su antigua banda. Y el otro líder del grupo, también emprendió una brillante carrera en solitario con su excepcional debut, "Love Songs For The Hearing Impared", al que han seguido muy buenos trabajos, y varios proyectos a cual mejor, con bandas como The Yayhoos, o The sofa Kings. Además, hace dos años nos deleitó con una gira en la que tocaba el ex batería de los Georgia, en un proyecto llamado The Spirit Of Georgia Satellites, cuyo show me pareció uno de los más divertidos, emotivos, y entrañables que he visto en mucho tiempo.

También de Atlanta es una banda que debutaría a finales de los 80, con un magnífico "Shake Your Money Maker", pero que en los 90, desarrollaría una exitosa carrera. Me refiero a los Black Crowes. Pero como el sonido que desarrollarían en discos posteriores, lo veo más entroncado en el southern rock que se practicó en los 90, los meteré en la 3ª parte, junto a Rangin' Slab, blues Traveller, o Screaming Cheetah Wellies

3 comentarios:

Dick Laurent dijo...

Me acabas de hacer pinchar el "Molly Hatchet", del 78. Y luego ya tengo preparados a los Satellites...
Thanks.

pistolas dijo...

Pues prepárate para el próximo una buena dosis de Jack Daniels, con la banda sonora compuesta por Black Crowes, The Four Horsemen, Screaming Cheetah Wellies y Ragin' Slab

Dick Laurent dijo...

Espero ansioso (con Magnolia de fondo...)