5/23/2009

¡ESOS VÍDEOS DE LOS 80'S! (8)

THOR
THOR VS. SATAN

Bueno, más que un videoclip musical, se podría decir que este artefacto es como un pseudo corto o algo así. Yo creo que ni el mismo John Milk (Sí, sí, han leído bien. Thor se llama Juan Leche) sabe lo que quería hacer aquí. Flipen ustedes con la mítica lucha entre un dios del trueno, peinado y maquillado como una drag queen, con un tanga que haría furor en cierta zona divina de la muerte de Madrid, y un Satán que primero se aparece en la forma de secundaria de peli porno ochentera, para mutar en un muñeco de deshecho de alguna peli tipo Critters, supongo. Una lástima que servidor ya no beba tanto como antes. Este vídeo, verlo con unos colegas hasta el culo de alcohol, tiene que ser la risión. ¿Y qué me dicen de la polla con un ojo y una peluca que aparece fumando?. Está demostrado Ed Wood no murió. Sigue vivo, haciendo videoclips para Thor.

3 comentarios:

Jimmy and BolaOcho dijo...

Vaya tralla de video, haya que joderse!!!

MUY IMPORTANTE: FOGERTY EN MADRID EL 13 DE JULIO, ALLI NOS VEMOS (ESPERO).

Saludos
Bola8

pistolas dijo...

Yo le veré en Murcia, que por entonces, estoy de vacaciones cerca de allí.

Sergio Guillén Barrantes dijo...

Rock & Roll Nightmare es realmente una película completa. De hecho, escribí sobre ella en el libro (coescrito junto a Andrés Puente) EL TERROR DESCONOCIDO. MÁS ALLÁ DEL CINE DE GÉNERO. Dejo aquí el texto que hice para esa obra sobre la peli:
Al filo del infierno (1987)
Título original: Rock ‘n’ Roll Nightmare.
Director: John Fasano.
Intérpretes: Jon Mikl Thor, Jillian Peri, Frank Dietz, David Lane, Teresa Simpson, Adam Fried, Denise Dicandia, Rusty Hamilton.

En los años 80, con el auge del hard rock más comercial, se intentó capturar de una forma totalmente estereotipada ese universo que engloba a bares, bandas, instrumentos eléctricos, groupies y fiestas. Se entendió cual reclamo extra para futuras películas de terror, en donde el público adolescente o juvenil era mayoría. Por lo general, y al tener la suma cogida con alfileres, los resultados solían ser del todo estrafalarios. Bizarras muestras de pechos, chascarrillos chuscos, canciones de los grupos metálicos de moda metidas en ráfagas sin sentido y poco o ningún cuidado por los efectos especiales. De hecho, esto daría pie a una serie B un tanto ampulosa en formas pero de fin la mar de predecible.

Estados Unidos exprimió este pomelo en repetidas ocasiones, por lo que Canadá –en un absurdo intento de rizar el rizo– no podía ser menos. Jon Mikl Thor, culturista y cantante del combo Thor, quiso aderezar su propio folletín fílmico en el que poder igualmente promocionar el rock duro fundido con heavy que pergeñaba su banda. Así fue como, tras aparecer en Loca academia de reclutas y Zombie Nightmare (ambas de 1986), se le ocurrió escribir el guión de una broma pesada que versara sobre un conjunto musical decidido a recluirse en una casa de campo con la intención de ensayar y componer canciones destinadas para su nuevo LP. La pandilla llevaría por nombre de The Tritonz, todo debido a que, en el postre de tamaña burla fílmica, John Triton (Jon Mikl Thor) se transforma en el arcángel Tritón, el intercesor. Un ardid para mostrar músculo y enfrentarse con el mismísimo Belcebú, el gran demonio que irá segando la vida de todos los habitantes de la bucólica granja a las afueras de Toronto.

Jon Mikl Thor seguramente pensó que si había podido actuar un año antes en un largometraje en el que se juntaba a Tia Carrere con Adam West (el mítico Batman de la teleserie), entonces todo estaba permitido en el batido de celuloide. De la banda sonora se encargaría, como era de esperar, su apuesta Thor –acreditados como The Tritonz para dar un poco de verosimilitud al asunto; aunque luego fuese Jon el único representante del grupo escogido para abrigarse con el rol de músico junto a otros actores que se ponían en la piel del guitarrista, bajista, baterista y teclista–, mientras que la dirección quedaba en manos de John Fasano. Este profesional del medio sería más conocido por su labor como productor o escritor del screenplay de diversos vehículos para la gran y pequeña pantalla; como director tras la cámara se estrenaba con este esperpento que es Al filo del infierno –editado originalmente en inglés tanto con el título de Rock ‘n’ Roll Nightmare como The Edge Of Hell–, y su pulso de cineasta se mostró siempre a la misma baja altura que el resto del proyecto.

Y si el concepto de la trama es de carcajada, los diálogos no le podían ir a la zaga. A la pregunta de «¿qué se supone que hemos venido a hacer aquí?», Jon Mikl responde: «Ensayar, botarate. El maldito asfalto te ha derretido los sesos». Para continuar con un parlamento que más pareciese de empleado en cualquier embajada de Canadá: «En Toronto es donde está pasando todo: la música, el séptimo arte... ¡Todo!». Si a esto le sumamos unos monstruos de goma que ni en el pasaje del terror más rastrero, la cosa se transforma en puro festival de la risotada psicotrónica.

Por cierto, al que le interese este libro, lo puede comprar tanto en papel como en eBook aquí: http://www.bubok.es/libros/222834/El-terror-desconocido-Mas-alla-del-cine-de-genero