12/29/2015

HASTA SIEMPRE, MAESTRO

LEMMY KILMISTER
(1945-2015)
R.I.P.




















Cuando estoy escribiendo estas líneas, hace ya unas horas que me he enterado de la trágica noticia, y todavía sigo sin hacerme a la idea. Sabíamos que llevaba ya tiempo con problemas de salud que hasta provocaron que tuvieran que ponerle un bypass, y que llegó a cancelar conciertos y demás, pero todos pensábamos que saldría de esto, que era inmortal. Total, si sobrevivió con todos sus excesos a muchos compañeros suyos de su generación, era porque estaba hecho de una pasta especial. Cuando vi en Facebook los primeros links que anunciaban la fatalidad, pensaba que se trataba de una broma de muy mal gusto, al ocurrir justo en el Dia de los Inocentes, aquí en España. Pero no. Al final, la puta parca que se llevó a su excompañero Philty Animal Taylor hace bien poco, también se nos ha llevado a Lemmy. Se nos ha llevado al más grande de una larga lista de iconos del rock que están falleciendo estos últimos años. Y junto a Lemmy, se ha llevado un pedazo de la vida de muchos de los que amamos el rock&roll, porque Motorhead han sido parte de la banda sonora de nuestras vidas, y Lemmy fue siempre nuestro ejemplo a seguir, en cuanto a integridad y filosofía de vida. Alguien que, lejos del hedonismo y la idiotez de muchas rockstars, era una persona culta, en cuyas magníficas letras uno podía entretenerse a traducirlas, y descubría que Motorhead eran mucho más que una banda ruidosa y cañera. Lemmy era un fanático de la historia, y un devorador de libros. Siempre eran muy interesantes sus entrevistas y leer o escuchar su visión del mundo, de la política, de la religión, etc. Era alguien íntegro en un mundo de putas, que nunca vendió su culo a nada ni a nadie.Esa integridad le hizo ganarse el cariño y la admiración de los fans, y de montones de músicos. Es increíble, aunque no sorprendente, la cantidad de mensajes de condolencia de la comunidad musical que ha habido en las redes sociales, en cuanto ha corrido como la pólvora la noticia. Era ese tío que te hubiera gustado tener como padre, que sabías que era uno de los nuestros. Lo que veías era lo que había, sin trampa ni cartón. Y ahora, el hueco enorme que va a dejar, se nos va a hacer inmenso. Se me va a hacer muy raro un mundo sin Motorhead y sin Lemmy. Se me va a hacer extrañísimo no esperar un nuevo disco de él, o no volver a verle sobre un escenario. Desde la muerte de Freddie Mercury, o la de Dio, no me había afectado tanto el fallecimiento de uno de mis ídolos, como me está afectando ahora, cuando estoy escribiendo esto, con lágrimas en los ojos. Sí, tenemos que agradecerle toda esa maravillosa música que nos ha regalado todos estos años, y pensar que es inmortal y que su legado estará siempre presente con esa música. Pero no deja de darme rabia, con la cantidad de cabrones que hay por el mundo dando por saco. Siempre que nos deja alguien así, recuerdo una frase que una señora dijo a Groucho Marx: "La gente como usted, no debería morirse nunca". ¡Y qué puta verdad es! Te vamos a echar mucho de menos.

1 comentario:

Maribel Ruiz dijo...

Muy grande,Antonio!