4/26/2016

ESTUDIOS SOCIOLÓGICOS CHORRAS. HOY: LOS FELIPES


"A enseñar la afoto a los compis de la oficina"


El fenómeno que hoy nos ocupa, ya lo traté en el 2006 de manera muy por encima, en un artículo que me quedó la mar de gracioso, que aquí pueden abrir, pero claro, en diez años, este tipo de personaje, debido a otros muchos factores como ha sido la apropiación de la estética rockera por la moda y sus pijos consumidores, el elitismo entre todos los cuñados aspirantes a pijazos, a los que les gusta aparentar, y nada mejor que gastarse un pastizal en conciertos multitudinarios cada vez más caros, Rock FM, que ha acercado esta música a este tipo de infraseres, han hecho que la especie del Felipe (palabra para definirles, que he sacado de un foro sobre rock, que me hizo mucha gracia, y por ello la copio), aumente exponencialmente, junto al número de MILFs, marujas y pijas con chupas de cuero rockeras (que para disimular llaman chaquetas Perfecto) en nuestras zonas céntricas de nuestras ciudades, y los calvos con barba.



Y bien, pues ya puestos en situación, hay que decir que la figura del tipo mediocre, pijo y paleto, que no tiene ni puta idea de rock&roll, pero que va a los conciertos caros para figurar y hacer vida social, no es, como ha quedado claro, de ahora. Esta especie se empezó a prodigar con la primera visita de los Stones a Madrid a comienzos de los 80, siguió prodigándose con las visitas de U2, y sobre todo con las de Bruce Springsteen y su E Street Band, en las que se mezcla con la secta de fans de Springsteen que sólo parezca que escuchen a Springsteen (Yo voy el mes que viene, les padeceré), y han invadido hasta un terreno que en los 80 hubiera sido prohibido para ellos, porque ni se hubieran acercado, y si lo hubieran hecho, los rockeros y heavies de la época, les hubieran dado de hostias por pijos y por subnormales, como son los shows de AC/DC, en los que dan un bonito colorido con sus cuernos fluorescentes, mientras miran al grupo en la pantalla de vídeo, desde su localidad en la zona de visibilidad reducida.


"Ay, Borja, no te has traído la cámara para un selfie"


Es muy común en estos personajes, ya que van a estos eventos sociales, para luego presumir de camiseta en la barbacoa, o de fotos en el mitin de Ciudadanos o del PP, que den el coñazo con tablets, móviles, cámaras, etc., pero no como el espectador medio, que puede hacer una o dos fotos y ya, no. Estos suelen dar el coñazo con el palito de selfie, hacerse eso, selfies, justo en el mejor momento del concierto (recuerdo a un imbécil en el último de los Stones, dando la brasa para hacerse selfies con él, justo en pleno "Midnight Rambler" en el que la presencia de Mick Taylor lo convirtió en una acojonante jam bluesera, y mis gritos de "¡Hijoputa, que es Mick Taylor!" y la cara de no saber por qué se lo decía, del interfecto), deseando muchas veces, en el público que ha ido a presenciar el concierto, porque le gusta ese ruido que suena de fondo para ellos, que es la música, que alguien les meta el palito de selfie entre nalga y nalga, hasta que asome por la garganta.

También es muy divertido, cuando estos gañanes no conocen nada del artista al que han ido a ver, que no hayan escuchado en Rock FM, creando situaciones muy divertidas, como cuando en los conciertos de Queen + Paul Rodgers, cada vez que se arrancaban con un tema del segundo, que no fuera el "Allright Now", pusieran cara de haba, o cuando Aerosmith tocaban en un Palacio de los Deportes salgo de los 70 como "Toys In The Attic", tres cuartos de lo mismo, para descojone y disfrute de los que coreábamos esas canciones.

En fin, este es el felipe, una especie que si uno se lo toma con humor, puede dar momentos muy graciosos, pero que da mucho miedo su aumento, aunque afortunadamente, no pisarán jamás una sala pequeña en la que tocan los grupos de verdadero rock&roll, de los que no saben ni huelen estos ejemplares.


3 comentarios:

UserMaatRa dijo...

Apunte sobre Queen + Paul Rodgers, supongo que andábamos cerca o no muy lejos aquel día, y recuerdo como uno de los Felipes descritos en el otro articulo, es una categoría nueva, mezcla de pagafantas y listillo, le dijo a su victima de turno, el próximo día si que te voy a llevar a un concierto de rock de verdad, vamos a ir a ver a Bunbury. Y este es el nivel.

Ed dijo...

Pues este es, para mí, un problema más grave de lo que parece.

Cuando no hay más remedio que ver a tus ídolos en estadios gigantes rodeados de domingueros, es más que molesto. Recuerdo el bolo inmenso de Roger Waters en el Sant Jordi hace unos cuantos años y a tres cotorras detrás de mí que NO PARARON de hablar durante todo el bolo.

O los típicos borrachuzos que van de la mano desde el curro a ver a U2 y no se saben ni el "When the streets have no name".

O los que sólo cantan "Thunder Road" en los bolos de Bruce y se pasan el resto del tiempo dando por el culo al resto.

Putos felipes.

Joan casanovas coma dijo...

Totalmente de acuerdo, aunque esta figura creo que siempre ha existido. Las modas pijas siempre han bebido de las costumbres del extraradio, ya sea a nivel de vestimenta o musicalmente hablando. Hoy en dia me niego a ir a ver a ACDC (una banda que consideré grandiosa), solo por el simple hecho de no encontrarme con toda esa chusma. Y del fenómeno Rock FM y del público de U2.. mejor ni hablo que la lio. Saludos.